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Cómo prepararse mentalmente para triunfar en una entrevista de trabajo

17/10/2019

Pocas cosas  generan tanto estrés en esta vida como una entrevista de trabajo. Una buena preparación es clave para no dejarse devorar por los nervios, evitando así dar una impresión insegura o arrogante. A continuación te contamos cuáles son los trucos psicológicos que necesitas saber para lograr que te contraten.

Así debes preparar tu mente para una entrevista de trabajo

No saques las cosas de quicio

El objetivo de una entrevista de trabajo se limita a saber si eres la persona idónea para un concreto puesto laboral. Ni se está juzgando tu vida, ni el entrevistador es Dios el día del juicio final. Mantén la compostura en todo momento y no llegues allí como si fueran a juzgarte por asesinato.

¡Fuera pesimismo!

Al igual que cuando te presentas a un examen, los pensamientos negativos (del tipo “no lo voy a lograr”, “los demás candidatos son mejores que yo”) no serán tus aliados. Está demostrada su influencia perjudicial sobre nuestra actitud, ya que actúan como verdaderas profecías auto cumplidas.

Reemplaza  las ideas derrotistas por pensamientos positivos. Si eres capaz de visualizarte  resolviendo la entrevista como un verdadero Titán, tienes muchas más posibilidades de desenvolverte con soltura y lograr tu objetivo.

Anticípate a la entrevista de trabajo en sí

Para mantener tus nervios a raya es fundamental prepararse para lo que vas a encontrar en la entrevista de trabajo. Los simulacros son una herramienta de gran utilidad para tenerlo todo bajo control ¡ Realízalo frente al espejo frente o ante una cámara de vídeo!

  • Piensa de antemano las respuestas que darás a las preguntas estándar que suelen hacer los entrevistadores.
  • Infórmate bien sobre la empresa y sobre el puesto al que aspiras.
  • La puntualidad y la buena presencia, además de potenciar tu candidatura, te aportarán mayor confianza en ti mismo.

Ten en cuenta que una entrevista de trabajo es una conversación, no un monólogo. No se trata solo de responder a las preguntas del entrevistador, sino también de formular tus propias cuestiones.

Tener éxito en una entrevista de trabajo: cuestión de actitud

¿Te suena lo de que “en el término medio está la virtud”? Es una regla de oro para salir airoso de cualquier entrevista de trabajo… y eso es algo que solo se logra con una buena disposición psicológica ante este tipo de situaciones:

  • Muestra interés por el puesto, pero no lo supliques.
  • Sé respetuoso con el entrevistador, pero no servil.
  • Demuestra seguridad en ti mismo, pero no prepotencia.
  • Sé amable y educado, pero sin caer en la lisonja.
  • No hables demasiado, ni demasiado poco.
  • Sé sincero, pero sin caer en la crítica (de tu antigua empresa, de personalidad…).

Si el entrevistador te formula preguntas de tipo personal (como “¿estás casado?” o “¿piensas tener hijos?”), tienes derecho a desestimarlas, pero sin ponerte a la defensiva ni mostrar una actitud agresiva.

Cuando la entrevista de trabajo haya terminado, resulta muy útil anotar lo sucedido y examinar  cuáles fueron tus virtudes y defectos. Es mejor hacerlo al día siguiente, a fin de evitar apasionamientos.